La paradoja del mentiroso en el Quijote

Mayo 6, 2008

-Señor, un caudaloso río dividía dos términos de un mismo señorío… Y esté vuesa merced atento, porque el caso es de importancia y algo dificultoso. Digo, pues, que sobre este río estaba una puente, y al cabo della, una horca y una como casa de audiencia, en la cual de ordinario había cuatro jueces que juzgaban la ley que puso el dueño del río, de la puente y del señorío, que era en esta forma: «Si alguno pasare por esta puente de una parte a otra, ha de jurar primero adónde y a qué va; y si jurare verdad, déjenle pasar; y si dijere mentira, muera, por ello ahorcado en la horca que allí se muestra, sin remisión alguna.» Sabida esta ley y la rigurosa condición della, pasaban muchos, y luego en lo que juraban se echaba de ver que decían verdad, y los jueces los dejaban pasar libremente. Sucedió, pues, que tomando juramento a un hombre, juró y dijo que para el juramento que hacía, que iba a morir en aquella horca que allí estaba, y no a otra cosa. Repararon los jueces en el juramento, y dijeron: «Si a este hombre le dejamos pasar libremente, mintió en su juramento, y, conforme a la ley debe morir; y si le ahorcamos, él juró que iba a morie en aquella horca, y, habiendo jurado verdad, por la misma ley debe ser libre». Pídase a vuesa merced, señor gobernador, qué harán los jueces del tal hombre; que aún hasta agora están dudosos y suspensos. Y habiendo tenido noticia del agudo y elevado entendimiento de vuesa merced, me enviaron a mí a que suplicase a vuesa merced de su parte diese su parecer en tan intricado y dudoso caso.

Capítulo LI de la segunda parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha

Paradoja del mentiroso


Los hechos de la historia no se repiten

Abril 28, 2008

Leyendo esta mañana la prensa me he topado con esta noticia en el 20minutos, el titular es del tipo “el que avisa no es traidor”:

No te ligues a este chico si tienes pareja

  • Marcus Crawford es arqueólogo de día y ligón a sueldo de noche.
  • Su trabajo nocturno consiste en seducir a mujeres que no gozan de la confianza de sus parejas.

Crawford es un ligón con truco, su misión es la de poner a prueba a mujeres ya comprometidas, de las que no se fían sus parejas. Actúa como si de un encuentro casual en un bar se tratase. A partir de ahí cualquier treta vale para intentar seducir a la mujer, previo pago por parte de la pareja de ésta, que le ha contratado para poner a prueba la fidelidad de su amada.

———

Y he pensado en el mundo este en que nos ha tocado vivir, un mundo en el que los periodistas crean sus propias noticias y en el que los maridos se fabrican sus propios cuernos. Y he recordado aquellas sabias y acertadas palabras de don Ramón Menéndez Pidal, padre de la filología española moderna y uno de los miembros eruditos de la Generación del 98: “Los hechos de la Historia no se repiten, pero el hombre que realiza la Historia es siempre el mismo”. Y no he podido dejar de evocar el capítulo XXXIII de la primera parte de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, donde se cuenta la novela del curioso impertinente, en el que la impertinente curiosidad de un marido celoso le acaba costando la fama y la vida.


Seis espirales quijotescas

Abril 5, 2008

Primera espiral: Existe una moral -una moral vulgar y comprensible- según la cual es bueno, sensato y razonable el que lee libros de caballería y admite que estos libros son falsos. El libro de caballería intenta superponer sobre la realidad otro mundo más bello; pero este mundo -ay- es falso.

Segunda espiral: Surge, sin embargo, un hombre que intenta que lo que no puede en realidad ser, a pesar de todo sea. Decide pues creer. El mal -que sólo era virtual- se hace real con este hombre.

Tercera espiral: Quien así procede -a pesar de ello- es llamado por sus conciudadanos El Bueno.

Cuarta espiral: La creencia en la realidad de un mundo bueno no le impide seguir percibiendo la constante maldad del mundo bajo. Sigue sabiendo que este mundo es malo. Su locura (si bien se mira) sólo consiste en creer en la posibilidad de mejorarlo. Al llegar a este punto es preciso reír puesto que es tan evidente -aun para el más tonto- que el mundo no sólo es malo, sino que no puede ser mejorado en un ardite. Riamos pues.

Quinta espiral: Pero tras la risa, surge la sospecha de si será suficiente con reír, si no será preciso más bien crucificar al hombre loco. Porque lo específicamente escandaloso de su locura es que pretende imponer y hacer real la misma moralidad en que los que de él se ríen -según afirman- creen. Si alguien dejara de reír por un momento y lo mirara fijamente pudiera llegar a contagiarse. ¿Será un peligro público?

Sexta espiral: Pero no hay que exagerar. No hay que llevar esta conjetura hasta sus límites. No debemos olvidar que el loco precisamente está loco. En ese “hacer loco” a su héroe va embozada la última palabra del autor. La imposibilidad de realizar la bondad sobre la tierra, no es sino la imposibilidad con que tropieza un pobre loco para realizarla. Todas las puertas quedan abiertas. Lo que Cervantes está gritando a voces es que su loco no estaba realmente loco, sino que hacía lo que hacía para poder reírse del cura y del barbero, ya que si se hubiera reído de ellos sin haberse mostrado previamente loco, no se lo habrían tolerado y hubieran tomado sus medidas montando, por ejemplo, su pequeña inquisición local, su pequeño potro de tormento y su pequeña obra caritativa para el socorro de los pobres de la parroquia. Y el loco, manifiesto como no-loco, hubiera tenido en lugar de jaula de palo, su buena camisa de fuerza de lino reforzado con panoplias y sus veintidós sesiones de electroshockterapia.

Tiempo de silencio, Luis Martín Santos


Letra W. En el nombre de los reyes godos

Marzo 28, 2008

 

Su nombre es uve doble, ve doble o doble ve y su uso se limita a palabras de otras lenguas, en su mayoría términos provenientes del inglés.

La pronunciamos como b en nombres propios de origen germánico: Wagner, Westfalia… lista que incluye, por supuesto, a los reyes godos, otrora insoslayables en las escuelas (vayan a la Plaza de Oriente en Madrid si quieren conocerlos en persona): Walia, Witerico, Wamba, Witiza…

También la pronunciamos como b en muchos otros casos (aunque en estos la solemos adaptar a la escritura con una v): water, wagon, wolframio, wals (váter, vagón, volframio, vals). La regla general para las palabras de origen inglés es pronunciar la W como [u] o como [gu]: Washington, walkman, whisky… (esta última la RAE, basándose en criterios fonéticos, recomienda escribirla directamente “güisqui”).

El alfabeto clásico grecolatino no da cuenta de la W. Fue inventada alrededor del siglo VII por amanuenses anglosajones que intentaban para plasmar un sonido alemán, la fórmula que utilizaron fue la de la duplicación de la V latina: VV (también en su variante U: UU), creando un dígrafo o signo ortográfico de dos letras para representar un solo fonema, el cual más tarde se convertiría en la W actual.

 

Al hilo de la lectura de Historia de las letras, de Juan Ramón Lodares

In Memoriam


La desmitificación del mito en el Barroco

Marzo 13, 2008

 

El distinto tratamiento que recibe el mito de Apolo y Dafne en estos dos sonetos, cuyos autores son Garcilaso de la Vega y Francisco de Quevedo, revela un cambio de época, de estética, de sensibilidad, de forma de pensar y sentir, una distinta manera de representar el mundo y de situarse en él; que es la que va del Renacimiento al Barroco, de Garcilaso (1501-1536) a Quevedo (1580-1645), del optimismo del siglo XVI al desengaño del XVII, de la idealización renacentista a la desmitificación barroca, de la elevación del mito a la imposibilidad de mantenerlo en pie, del ennoblecimiento a la degradación transgresora, de una Dafne como modelo de celo virginal a una Dafne prostituta, de un Apolo platónicamente enamorado a un Apolo que busca el gozo y el placer sexual… ¿Y ustedes? ¿Con cuál de los dos se quedan?

 

 

GARCILASO DE LA VEGA

 

 

SONETO XIII

 

A Dafne ya los brazos le crecían,
y en luengos ramos vueltos se mostraba;
en verdes hojas vi que se tornaban
los cabellos que el oro escurecían.

 

De áspera corteza se cubrían
los tiernos miembros, que aún bullendo estaban:
los blancos pies en tierra se hincaban,
y en torcidas raíces se volvían.

 

Aquel que fue la causa de tal daño,
a fuerza de llorar, crecer hacía
este árbol que con lágrimas regaba.

 

¡Oh miserable estado! ¡oh mal tamaño!
¡Que con llorarla crezca cada día
la causa y la razón porque lloraba!

 

 

FRANCISCO DE QUEVEDO

 

 

A DAFNE, HUYENDO DE APOLO

 

“Tras vos, un alquimista va corriendo,
Dafne, que llaman Sol, ¿y vos tan cruda?
Vos os volvéis murciégalo sin duda,
pues vais del Sol y de la luz huyendo.

 

Él os quiere gozar, a lo que entiendo,
si os coge en esta selva tosca y ruda:
su aljaba suena, está su bolsa muda;
el perro, pues no ladra, está muriendo.

 

Buhonero de signos y planetas,
viene haciendo ademanes y figuras,
cargado de bochornos y cometas.”

 

Esto la dije; y en cortezas duras
de laurel se ingirió contra sus tretas,
y, en escabeche, el Sol se quedó a escuras.

 

 


La quijotización de Sancho II

Marzo 4, 2008

 

-¿No te dije yo, Sancho, que me habían de sobrar escuderos? Mira quién se ofrece a serlo, sino el inaudito bachiller Sansón Carrasco, perpetuo trastulo y regocijador de los patios de las escuelas salmanticenses, sano de su persona, ágil de sus miembros, callado, sufridor así del calor como del frío, así de la hambre como de la sed, con todas aquellas partes que se requieren para ser escudero de un caballero andante. Pero no permita el cielo que por seguir mi gusto desjarrete y quiebre la coluna de las letras y el vaso de las ciencias, y tronque la palma eminente de las buenas y liberales artes. Quédese el nuevo Sansón en su patria, y honrándola, honre juntamente las canas de sus ancianos padres; que yo con cualquier escudero estaré contento, ya que Sancho no se digna de venir conmigo.

-Sí digno -respondió Sancho, enternecido y llenos de lágrimas los ojos; y prosiguió-: No se dirá por mí, señor mío, el pan comido y la compañía deshecha; sí, que no vengo yo de alguna alcurnia desagradecida, que ya sabe todo el mundo, y especialmente mi pueblo, quién fueron los Panzas, de quien yo deciendo, y más, que tengo conocido y calado por muchas buenas obras, y por más buenas palabras, el deseo que vuesa merced tiene de hacerme merced; y si me he puesto en cuentas de tanto más cuanto acerca de mi salario, ha sido por complacer a mi mujer; la cual cuando toma la mano a persuadir una cosa, no hay mazo que tanto apriete los aros de una cuba como ella aprieta a que se haga lo que quiere; pero, en efeto, el hombre ha de ser hombre, y la mujer, mujer; y pues yo soy hombre dondequiera, que no lo puedo negar, también lo quiero ser en mi casa, pese a quien pesare; y así no hay más que hacer sino que vuesa merced ordene su testamento con su codicilo, en modo que no se pueda revolcar, y pongámonos luego en camino, porque no padezca el alma del señor Sansón, que dice que su conciencia le lita que persuada a vuesa merced a salir vez tercera por ese mundo; y yo de nuevo me ofrezco a servir a vuesa merced fiel y legalmente, tan bien y mejor que cuantos escuderos han servido a caballeros andantes en los pasados y presentes tiempos.

[El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha
cap. VII de la segunda parte]

 

Estamos en capítulo VII de la segunda parte, don Quijote se dispone a emprender su tercera salida. Ya hemos vivido en la primera parte el proceso de quijotización de Sancho y nuestra propia quijotización como lectores de la novela. La esperanza de Sancho, puesta en vivir nuevas aventuras, su fe en el desenlace de las futuras empresas que el destino les depara, y su amor por su amo y por el oficio escuderil, se manifiestan en forma de desconsoladas lágrimas, causadas por el miedo a perder su condición de escudero y la compañía de su amo. Sancho destila comicidad y provoca ternura a partes iguales.


Letra T. Martillo del abecedario*

Marzo 3, 2008

 

La T (te) es otro ejemplo de letra bien asentada en nuestro alfabeto. Es la vigésima tercera letra del abecedario español y representa un fonema consonántico oclusivo, dental y sordo. Podemos decir de su pronunciación que es nítida y martilleante. Cuando la encontramos en posición intervocálica sufre una sonorización, acercándose mucho en su pronunciación a la D (de), también dental pero sonora.

A partir de 1779, en la sexta edición de su Ortografía, La Real Academia Española de la Lengua decide suprimir el dígrafo th; y así, Athenas, theatro o rheuma pasan a escribirse en las formas simplificadas actuales que todos conocemos: Atenas, teatro o reuma.

 

(*) Greguería de Ramón Gómez de la Serna.

 

Al hilo de la lectura de Historia de las letras, de Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Nunca fue tan divino el marqués

Febrero 22, 2008

 

El Sacerdote: ¿No crees, pues, en Dios?

 

El Moribundo: No. Y esto por una simple razón. Es perfectamente imposible creer en lo que no se comprende. Entre la comprensión y la fe deben existir conexiones inmediatas; la comprensión es el primer alimento de la fe; cuando la comprensión no actúa muere la fe, y ésos que en tal caso pretendieran tenerla, mienten. Te desafío a que creas en el dios que me predicas -ya que no sabrías demostrármelo, ya que no está en ti el definírmelo, y, por lo tanto, no lo comprendes- y desde el momento en que no lo comprendes no puedes suministrarme de él ningún argumento razonable, pues, en una palabra, todo lo que está por encima de los límites del espíritu humano es quimera o inutilidad. Si tu dios no puede ser más que una u otra cosa, en el primer caso sería un loco si creyera en él; un imbécil, en el segundo. Amigo mío, pruébame la inercia de la materia y te concederé el creador. Pruébame que la naturaleza no se basta a sí misma y te prometo suponerle un dueño. Hasta entonces, nada esperes de mí, sólo me rindo a la evidencia y sólo la recibo de mis sentidos; dónde ellos se detienen allí mi fe queda sin fuerzas. Creo en el sol porque lo veo, lo concibo como el centro de reunión de toda la materia inflamable de la naturaleza, su marcha periódica me complace sin asombrarme. Es una operación de física, acaso tan simple como la de la electricidad, pero que no nos está permitido comprender. ¿Qué necesidad tengo de ir más lejos? ¿Cuando me hayas levantado los andamios de tu dios por encima de esto, qué habré avanzado? ¿No necesitaré hacer tanto esfuerzo para comprender al obrero como el gastado en definir la obra? Por consiguiente, no me has prestado ningún servicio con la edificación de tu quimera, has turbado mi espíritu sin iluminarlo, y debo odiarte en vez de agradecerte. Tu dios es una máquina que fabricaste para que sirva a tus pasiones, y la has hecho mover a tu capricho, pero desde el momento en que incomoda los míos permíteme que la haya derribado. En el instante en que mi alma débil tiene necesidad de calma y de filosofía no vengas a espantarla con tus sofismas, que la asustarían sin convencerla, que la irritarían sin hacerla mejor. Amigo mío, esta alma es lo que la naturaleza quiso que fuera, es decir, el resultado de los órganos que ha querido formarme en razón de sus designios y de sus necesidades; y como ella tiene una necesidad igual de vicio y de virtud, cuando quiso llevarme hacia el primero así lo ha hecho, cuando ha querido la segunda, me ha inspirado deseos por ella, y me ha entregado a ambos de igual modo. Busca sus leyes como única causa de nuestra inconsecuencia humana, y no busques a sus leyes más principios que su voluntad y su necesidad.

 

Diálogo entre un sacerdote y un moribundo


Me importa un pito

Febrero 21, 2008

 

 

Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportar una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! —y en esto soy irreductible— no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar pierden el tiempo conmigo.

 

El lado oscuro del corazón

[Texto original de Oliverio Girondo]

 


Copyleft en cuaderna vía

Febrero 19, 2008

 

Cualquier hombre que lo oiga, si bien trovar supiese
puede aquí añadir más, y enmendar si quisiese,
ande de mano en mano a cualquiera que lo pidiese,
como pelota [lanzada] a las chicas tómelo quien pudiese.
Pues es de buen amor, prestadlo de buen grado,
haced honor a su nombre y no dudéis en pasarlo a otros,
no lo deis por dinero, vendido ni alquilado,
porque no tiene gusto ni gracia, ni [hay] buen amor comprado.

Libro de buen amor

[vía wikipedia]

 


La tortura de la puta de Babilonia*

Agosto 28, 2007

 

Inocencio IV autorizó la tortura, y las cámaras de la Inquisición se convirtieron entonces en las mazmorras del infierno. A los acusados los encerraban en celdas aislados, les impedían ver a los familiares y les ocultaban los nombres de sus acusadores. Al que no confesaba pronto le aplicaban como aperitivo las empulgueras, unas abrazaderas que se cerraban con un tornillo y que iban triturando y dislocando dedos. ¿No confesaba? Lo pasaban entonces a las botas quiebratibias, para sentarlo luego en la silla ardiente a descansar: una silla con una hornilla bajo un asiento metálico erizado de clavos afilados que se calentaban al rojo vivo. ¿Seguía sin confesar? Le dislocaban entonces los brazos y las piernas en la rueda o en el potro de la tortura. O le aplicaban el tormento de la garrucha, que consistía en colgar al tozudo, con los brazos atados por detrás de la espalda, de una cuerda que pasaba por una polea, y subirlo y bajarlo, subirlo y bajarlo hasta que se le dislocaban los hombros. ¿Aullaba de dolor? Le taponaban la boca con un trapo. ¿Se desmayaba? Mañana entonces continuamos la sesión. Prisa no había. Y rociaban los instrumentos de tortura con agua bendita para desinfectarlos. A propósito de agua y trapo, al día siguiente el trapo lo embebían en agua que le iban haciendo tragar al empecinado, jarra tras jarra, asfixiándolo: ése era el tormento de la toca. O le desencajaban las mandíbulas abriéndoselas hasta lo máximo. “Por el amor de Dios, confiesa para que salves tu alma –le imploraba el inquisidor–, no me hagas sufrir tanto”. “Salvar” siempre ha sido una de las prioridades de la Puta, y “convertir”. Conjuga todo el tiempo estos dos verbos. A las víctimas desmembradas las tiraban en pozos llenos de serpientes, los entregaban desnudos y atados a ratas hambreadas o los enterraban vivos.

 

La puta de Babilonia, de Fernando Vallejo

 

* La puta de babilonia es la expresión con la que bautizaron los albigenses o cátaros a la Iglesia de Roma inspirándose en un pasaje del Apocalipsis: “Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera (…) Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata (…) y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.” [Apocalipsis 17:1-6]


Letra N. La de las ciencias exactas

Agosto 22, 2007

 

Si alguno de nuestros lectores es aficionado a las matemáticas, hemos llegado a una de sus letras. Si el apéndice alfabético x, y, z es usado con frecuencia en las ciencias exactas, la n, decimosexta letra del abecedario español, se utiliza en matemáticas para hacer referencia a un número indeterminado: el adjetivo enésimo señala el número indeterminado de veces que algo se repite. Esta capacidad de señalar lo indeterminado se la presta a la n el ser la primera letra de la palabra latina nescio (‘no sé’).

Desde un punto de vista fonológico, el fonema /n/ [nasal alveolar], comparte rasgo de nasalidad junto con /m/ y con /ñ/. De él podemos decir que es un fonema “acomodaticio”, pues una de sus características es que en contacto con otra consonante pierde su punto de articulación y se asimila a ella; así, por ejemplo, puede transformarse en bilabial si precede a una consonante de articulación bilabial como p, b o v; de ahí que cuando precede a p o b se deba escribir en su lugar una m [/m/, nasal labial]: empobrecer, embrutecer, que es lo que, a fin de cuentas, pronunciamos. Y tiene su lógica, ya que al ser sustituido el fonema /n/en la pronunciación por el fonema /m/ lo razonable es que la letra n también sea reemplazada en la escritura por la m. Aunque llevando este principio hasta sus últimas consecuencias la letra más perjudicada no sería la n, que sólo desaparecería en determinados contextos, sino la v [que se pronuncia /b/, es decir, bilabial sonora, igual que la letra b], la cual podría ser desterrada del alfabeto y nadie la echaría de menos. Tampoco vayan a pensar que el darle la baja definitiva a la v es algo que se me acabe de ocurrir a mí, el conocido heterógrafo Martínez de Sousa (tienen un enlace a su web en el lateral de esta página), sin ir más lejos, hace tiempo que lo propuso.

P.D. Prueben a pronunciar la n seguida de p, b o v, verán que no resulta nada sencillo y que no sale de forma natural: El eNvasador eNvalentonado y eNpobrecido tiene eNvidia del eNpresario eNbaucador.

 

Al hilo de la lectrua de Historia de las letras, de Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Letra M. La que pronuncian las criaturas

Agosto 13, 2007

 

“Es la primera letra que pronuncian las criaturas”, repetían los gramáticos antiguos. No es que aprendan a decir mamá por ciencia infusa o porque se les repita mucho esa palabra, sino porque la eme, como la pe o como la be, se articula con los labios, es decir, se ve, y ya se sabe que los niños aprenden a hablar oyendo, pero también viendo cómo se pronuncian los sonidos.

 

Historia de las letras, Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Letra K. La malquerida

Agosto 9, 2007

 

Nebrija: “La K ninguna duda hay sino que es muerta”.
Mateo Alemán: “Inútil, extranjera y difícil de escribir”.
Sebastián de Covarrubias: “No hay uso cerca de los latinos”.
Unamuno la calificó de “antipática” y “antiespañola”.
Quintiliano: “Algunos creen que K se pone siempre delante de A pero ya tenemos para eso la C”.

 

Al hilo de la lectura de Historia de las letras, de Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Letra H. Ociosa pero respetable

Agosto 6, 2007

 

“La h, que en otro tiempo fue aspirada, carece hoy de valor fonológico y no es más que un signo ortográfico ocioso, mantenido por una tradición respetable.”

[Ortografía, RAE, 1974]

 

Historia de las letras, Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Letra B. La voz de los corderos

Julio 31, 2007

 

“Los hebreos la llaman Beth, los griegos Beta, los egipcios Bida, y los latinos Be, cuya pronunciación imita al balido de las ovejas.”

[Diccionario de Autoridades]

 

Historia de las letras, Juan Ramón Lodares

In Memoriam

 

P.D. Greguería: “La B mayúscula es el ama de cría del alfabeto”.

 


Letra A. La reina del abecedario

Julio 31, 2007

 

“Es la primera que el hombre pronuncia en naciendo, salvo que el varón como tiene más fuerza dice A y la hembra E; en que parece entrar en el mundo lamentándose de sus primeros padres, Adán y Eva.”

[Tesoro de la lengua castellana o española]

 

Historia de las letras, Juan Ramón Lodares

In Memoriam