Letra W. En el nombre de los reyes godos

diciembre 15, 2010

Su nombre es uve doble, ve doble o doble ve y su uso en español se limita a palabras de otras lenguas, en su mayoría términos provenientes del inglés.

La pronunciamos como b en nombres propios de origen germánico: Wagner, Westfalia… lista que incluye, por supuesto, a los reyes godos, otrora insoslayables en las escuelas (vayan a la Plaza de Oriente en Madrid si quieren conocerlos en persona): Walia, Witerico, Wamba, Witiza…

También la pronunciamos como b en muchos otros casos (aunque en éstos la solemos adaptar a la escritura con una v): water, wagon, wolframio, wals (váter, vagón, volframio, vals). La regla general para las palabras de origen inglés es pronunciar la W como [u] o como [gu]: Washington, walkman, whisky… (esta última la RAE, basándose en criterios fonéticos, recomienda escribirla directamente “güisqui”).

El alfabeto clásico grecolatino no da cuenta de la W. Fue inventada alrededor del siglo VII por amanuenses anglosajones que intentaban plasmar en la escritura un sonido alemán, la fórmula que utilizaron fue la de la duplicación de la V latina: VV (también en su variante U: UU), creando un dígrafo o signo ortográfico de dos letras para representar un solo fonema, el cual más tarde se convertiría en la W actual.

Al hilo de la lectura de Historia de las letras, de Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Letra T. Martillo del abecedario*

noviembre 10, 2010

La T (te) es otro ejemplo de letra bien asentada en nuestro alfabeto. Es la vigésima tercera letra del abecedario español y representa un fonema consonántico oclusivo, dental y sordo. Podemos decir de su pronunciación que es nítida y martilleante. Cuando la encontramos en posición intervocálica sufre una sonorización, acercándose mucho en su pronunciación a la D (de), también dental pero sonora.

A partir de 1779, en la sexta edición de su Ortografía, La Real Academia Española de la Lengua decide suprimir el dígrafo th; y así, Athenas, theatro o rheuma pasan a escribirse en las formas simplificadas actuales que todos conocemos: Atenas, teatro o reuma.

* Greguería de Ramón Gómez de la Serna.

Al hilo de la lectura de Historia de las letras, de Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Letra N. La de las ciencias exactas

noviembre 1, 2010

Si alguno de nuestros lectores es aficionado a las matemáticas, hemos llegado a una de sus letras. Si el apéndice alfabético x, y, z es usado con frecuencia en las ciencias exactas, la n, decimosexta letra del abecedario español, se utiliza en matemáticas para hacer referencia a un número indeterminado: el adjetivo enésimo señala el número indeterminado de veces que algo se repite. Esta capacidad de señalar lo indeterminado se la presta a la n el ser la primera letra de la palabra latina nescio (‘no sé’).

Desde un punto de vista fonológico, el fonema /n/ [nasal alveolar], comparte rasgo de nasalidad junto con /m/ y con /ñ/. De él podemos decir que es un fonema “acomodaticio”, pues una de sus características es que en contacto con otra consonante pierde su punto de articulación y se asimila a ella; así, por ejemplo, puede transformarse en bilabial si precede a una consonante de articulación bilabial como p, b o v; de ahí que cuando precede a p o b se deba escribir en su lugar una m [/m/, nasal labial]: empobrecer, embrutecer, que es lo que, a fin de cuentas, pronunciamos. Y tiene su lógica, ya que al ser sustituida la n en la pronunciación por la m, lo razonable es que la letra n también sea reemplazada en la escritura por la m.

 

P.D. Probad a pronunciar la n seguida de p, b o v, veréis que no resulta nada sencillo y que no sale de forma natural: El eNvasador eNvalentonado y eNpobrecido tiene eNvidia del eNpresario eNbaucador.

Al hilo de la lectura de Historia de las letras, de Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Letra M. La que pronuncian las criaturas

octubre 25, 2010

 

“Es la primera letra que pronuncian las criaturas”, repetían los gramáticos antiguos. No es que aprendan a decir mamá por ciencia infusa o porque se les repita mucho esa palabra, sino porque la eme, como la pe o como la be, se articula con los labios, es decir, se ve, y ya se sabe que los niños aprenden a hablar oyendo, pero también viendo cómo se pronuncian los sonidos.

 

Historia de las letras, Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Letra H. Ociosa pero respetable

septiembre 16, 2010

“La h, que en otro tiempo fue aspirada, carece hoy de valor fonológico y no es más que un signo ortográfico ocioso, mantenido por una tradición respetable.”

[Ortografía, RAE, 1974]

 

Al hilo de la lectura de Historia de las letras, de Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Letra K. La malquerida

septiembre 16, 2010

 

Nebrija: “La K ninguna duda hay sino que es muerta”.
Mateo Alemán: “Inútil, extranjera y difícil de escribir”.
Sebastián de Covarrubias: “No hay uso cerca de los latinos”.
Unamuno la calificó de “antipática” y “antiespañola”.
Quintiliano: “Algunos creen que K se pone siempre delante de A pero ya tenemos para eso la C”.

 

Al hilo de la lectura de Historia de las letras, de Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Letra B. La voz de los corderos

septiembre 15, 2010

 

“Los hebreos la llaman Beth, los griegos Beta, los egipcios Bida, y los latinos Be, cuya pronunciación imita al balido de las ovejas.”

[Diccionario de Autoridades]

 

Historia de las letras, Juan Ramón Lodares

In Memoriam

 

P.D. Greguería: “La B mayúscula es el ama de cría del alfabeto”.

 


Letra A. La reina del abecedario

septiembre 15, 2010

“Es la primera que el hombre pronuncia en naciendo, salvo que el varón como tiene más fuerza dice A y la hembra E; en que parece entrar en el mundo lamentándose de sus primeros padres, Adán y Eva.”

[Tesoro de la lengua castellana o española]

 

Al hilo de la lectura de Historia de las letras, de Juan Ramón Lodares

In Memoriam


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.