Los hechos de la historia no se repiten
Leyendo esta mañana la prensa me he topado con esta noticia en el 20minutos, el titular es del tipo “el que avisa no es traidor”:
No te ligues a este chico si tienes pareja
- Marcus Crawford es arqueólogo de día y ligón a sueldo de noche.
- Su trabajo nocturno consiste en seducir a mujeres que no gozan de la confianza de sus parejas.
Crawford es un ligón con truco, su misión es la de poner a prueba a mujeres ya comprometidas, de las que no se fían sus parejas. Actúa como si de un encuentro casual en un bar se tratase. A partir de ahí cualquier treta vale para intentar seducir a la mujer, previo pago por parte de la pareja de ésta, que le ha contratado para poner a prueba la fidelidad de su amada.
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Y he pensado en el mundo este en que nos ha tocado vivir, un mundo en el que los periodistas crean sus propias noticias y en el que los maridos se fabrican sus propios cuernos. Y he recordado aquellas sabias y acertadas palabras de don Ramón Menéndez Pidal, padre de la filología española moderna y uno de los miembros eruditos de la Generación del 98: “Los hechos de la Historia no se repiten, pero el hombre que realiza la Historia es siempre el mismo”. Y no he podido dejar de evocar el capítulo XXXIII de la primera parte de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, donde se cuenta la novela del curioso impertinente, en el que la impertinente curiosidad de un marido celoso le acaba costando la fama y la vida.



















Abril 28, 2008 a las 5:42 pm
Esto me parece tremendo, y desde luego producto de la inseguridad de ciertos humanos, que tienen que recurrir a cosas así para reafirmarse. Increíble.
Abril 28, 2008 a las 7:23 pm
No cabe duda de que uno tiene que estar muy poco seguro de sí mismo para lanzarse a desatinos de este tipo. Puedo entender que alguien contrate a un detective privado, pero esto es absurdo.
Además, es el cuento de nunca acabar, porque puestos a desconfiar, y a poner absurdamente a prueba a tu pareja, si uno de estos profesionales falla en su intento de lograr los favores de nuestra mujer ¿por qué no probar con otro y luego con otro y con otro…? Quiero decir que lo gracioso es que el hecho de que este tipo no logre ligarse a tu mujer no la convierte a ella en fiel, simplemente puede que no sea su tipo.
Abril 29, 2008 a las 12:47 am
Naturalmente, tenía a Camila, a su impertinente marido y a su amante y examigo desde el principio en la cabeza: “rindiose Camila”.
Abril 29, 2008 a las 8:09 am
Hola Evil Preacher ;-)
Y añado yo: ¿Y quién no se rendiría antes o después ante este tipo de pruebas que provocan aquello que intentan confirmar?
Estoy por decir que Camila es el ejemplo más fiel de esposa que uno podía encontrar en el siglo XVII, lo que pasa es que las cosas siempre caen hacia el lado al que las inclinamos.
Como diría nuestro refranero Sancho, moraleja: la curiosidad mató al gato y quien evita la ocasión evita el peligro y más vale prevenir que curar y….