Obras en una calle principal de Quito. Estoy obligado a pasar por ella todas las mañanas. Imagínense, esto a pleno día, de noche transitar por ahí debe de ser lo más parecido a jugarse la vida en una tirada de dados, hay más de un 90% de posibilidades de ser literalmente tragado por la tierra. ¿Se puede hacer peor? Juzguen ustedes mismos, es de locos (hagan click sobre la imagen para ver a tamaño real):
Marquen bien este día en sus agendas. Porque asistimos a un acontecimiento que ni el mismísimo McLuhan hubiera podido predecir. Hoy, miércoles 29 de agosto de 2007, sale a la luz un nuevo periódico digital: La Verdaz. Sí, con -z final, no con -d, que es lo que al fin y al cabo todos pronunciamos. Ya era hora de que un periódico se atreviese a llamar a las cosas por su nombre y a escribirlas tal y como se pronuncian. Este nuevo medio nace con el elevado designio de ser, en palabras de sus fundadores, “la voz de la Nación Pezona”. El concepto de verdaz ya nunca volverá a ser el que era. ¡Biba la Verdaz! ¡Biba el Protos!
P.D. Un consejo: dejen atrás cualquier prejuicio o idea preconcebida que pudieran tener respecto a la comunicación y la información a través de la red (e incluso de la ortografía)… y no paren de reírse.
“Usted ha sido, ha tenido, puede tener: un hermano, familiar, amigo, preso, detenido y… ESTÁ FICHADO EN LA POLICÍA. NOSOTROS LIMPIAMOS EL RÉCORD POLICIAL.”
———-
Uno puede ver este anuncio por todas partes en la ciudad de Quito: en farolas, paredes, marquesinas del trolebús, puertas de edificios, pequeños comercios, etc. Dan hasta una dirección a la que acudir y varios teléfonos de contacto. Vamos, que además trabajan en horario de oficina. 0_o
Inocencio IVautorizó la tortura, y las cámaras de la Inquisición se convirtieron entonces en las mazmorras del infierno. A los acusados los encerraban en celdas aislados, les impedían ver a los familiares y les ocultaban los nombres de sus acusadores. Al que no confesaba pronto le aplicaban como aperitivo lasempulgueras, unas abrazaderas que se cerraban con un tornillo y que iban triturando y dislocando dedos. ¿No confesaba? Lo pasaban entonces a lasbotas quiebratibias, para sentarlo luego en la silla ardiente a descansar: una silla con una hornilla bajo un asiento metálico erizado de clavos afilados que se calentaban al rojo vivo. ¿Seguía sin confesar? Le dislocaban entonces los brazos y las piernas en la rueda o en el potro de la tortura. O le aplicaban el tormento de la garrucha, que consistía en colgar al tozudo, con los brazos atados por detrás de la espalda, de una cuerda que pasaba por una polea, y subirlo y bajarlo, subirlo y bajarlo hasta que se le dislocaban los hombros. ¿Aullaba de dolor? Le taponaban la boca con un trapo. ¿Se desmayaba? Mañana entonces continuamos la sesión. Prisa no había. Y rociaban los instrumentos de tortura con agua bendita para desinfectarlos. A propósito de agua y trapo, al día siguiente el trapo lo embebían en agua que le iban haciendo tragar al empecinado, jarra tras jarra, asfixiándolo: ése era el tormento de la toca. O le desencajaban las mandíbulas abriéndoselas hasta lo máximo. “Por el amor de Dios, confiesa para que salves tu alma –le imploraba el inquisidor–, no me hagas sufrir tanto”. “Salvar” siempre ha sido una de las prioridades de la Puta, y “convertir”. Conjuga todo el tiempo estos dos verbos. A las víctimas desmembradas las tiraban en pozos llenos de serpientes, los entregaban desnudos y atados a ratas hambreadas o los enterraban vivos.
*La puta de babilonia es la expresión con la que bautizaron los albigenses o cátaros a la Iglesia de Roma inspirándose en un pasaje del Apocalipsis: “Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera (…) Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata (…) y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.” [Apocalipsis 17:1-6]
Si alguno de nuestros lectores es aficionado a las matemáticas, hemos llegado a una de sus letras. Si el apéndice alfabético x, y, z es usado con frecuencia en las ciencias exactas, la n, decimosexta letra del abecedario español, se utiliza en matemáticas para hacer referencia a un número indeterminado: el adjetivo enésimo señala el número indeterminado de veces que algo se repite. Esta capacidad de señalar lo indeterminado se la presta a la n el ser la primera letra de la palabra latina nescio (‘no sé’).
Desde un punto de vista fonológico, el fonema /n/ [nasal alveolar], comparte rasgo de nasalidad junto con /m/ y con /ñ/. De él podemos decir que es un fonema “acomodaticio”, pues una de sus características es que en contacto con otra consonante pierde su punto de articulación y se asimila a ella; así, por ejemplo, puede transformarse en bilabial si precede a una consonante de articulación bilabial como p, b o v; de ahí que cuando precede a p o b se deba escribir en su lugar una m [/m/, nasal labial]: empobrecer, embrutecer, que es lo que, a fin de cuentas, pronunciamos. Y tiene su lógica, ya que al ser sustituido el fonema /n/en la pronunciación por el fonema /m/ lo razonable es que la letra n también sea reemplazada en la escritura por la m. Aunque llevando este principio hasta sus últimas consecuencias la letra más perjudicada no sería la n, que sólo desaparecería en determinados contextos, sino la v [que se pronuncia /b/, es decir, bilabial sonora, igual que la letra b], la cual podría ser desterrada del alfabeto y nadie la echaría de menos. Tampoco vayan a pensar que el darle la baja definitiva a la v es algo que se me acabe de ocurrir a mí, el conocido heterógrafo Martínez de Sousa (tienen un enlace a su web en el lateral de esta página), sin ir más lejos, hace tiempo que lo propuso.
P.D. Prueben a pronunciar la n seguida de p, b o v, verán que no resulta nada sencillo y que no sale de forma natural: El eNvasador eNvalentonado y eNpobrecido tiene eNvidia del eNpresario eNbaucador.
Me topo con una pequeña joya del cine en el youtube. Se trata de la imborrable escena musical del filme Dos hombres y un destino (Butch Cassidy and the Sundance Kid). En ella, el pistolero Butch Cassidy (Paul Newman) y Etta (Katharine Ross) salen a dar un paseo en bici. La película es de 1969 y ganó 4 Oscar: mejor guión, fotografía, canción y banda sonora original. La canción es Raindrops Keep Fallin’ on My Head:
Este no es el siglo XV. No se puede ir por el mundo y plantar una bandera diciendo “reclamamos este territorio”.
Peter MacKay, ministro de asuntos exteriores canadiense, a propósito del viaje del batiscafo Mir en el que se sumergió hasta 4.260 metros de profundidad justo debajo del Polo Norte para plantar una bandera rusa (leído en el Newsweek).
• 1920. Editorial de The New York Times en el que se burlan de la afirmaciones del científico Robert Goddard acerca de que algún día un cohete sería capaz de atravesar el espacio:
Después de que el cohete salga de nuestro aire y empiece en su viaje más largo que ni será acelerado ni mantenido por la explosión de cargas entonces puede ser que haya salido. Para afirmar esto se debería negar un ley fundamental de la dinámica, y sólo el Dr. Einstein y su docena elegida están autorizados a hacer esto [...] El profesor Goddard no conoce la relación de acción y reacción, y la necesidad de tener algo mejor que un vacío contra el que reaccionar [...] parece carecer del conocimiento que se dispensa diariamente en los institutos.
• 1969. Tan solo unos pocos días antes de que el Apolo 11 alunizase:
Los hallazgos de Isaac Newton en el siglo XVII han sido confirmados. Se ha demostrado que un cohete puede funcionar tanto en el vacío como en la atmósfera. El Times lamenta el error.
P.D. La rectificación del diario llegó un pelín tarde, con al menos 24 años de retraso: Robert Goddard había muerto el 10 de agosto de 1945. Amstrong, al poner el pie en suelo lunar, debería haber dicho algo así: “Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad… Y otra cosa señores: Goddard estaba en lo cierto”.
“Es la primera letra que pronuncian las criaturas”, repetían los gramáticos antiguos. No es que aprendan a decir mamá por ciencia infusa o porque se les repita mucho esa palabra, sino porque la eme, como la pe o como la be, se articula con los labios, es decir, se ve, y ya se sabe que los niños aprenden a hablar oyendo, pero también viendo cómo se pronuncian los sonidos.
Nebrija: “La K ninguna duda hay sino que es muerta”. Mateo Alemán: “Inútil, extranjera y difícil de escribir”. Sebastián de Covarrubias: “No hay uso cerca de los latinos”. Unamuno la calificó de “antipática” y “antiespañola”. Quintiliano: “Algunos creen que K se pone siempre delante de A pero ya tenemos para eso la C”.
-En casa os las mostraré, mujer -dijo Panza-, y por agora estad contenta, que siendo Dios servido de que otra vez salgamos en viaje a buscar aventuras, vos me veréis presto conde, o gobernador de una ínsula, y no de las de por ahí, sino la mejor que pueda hallarse.
[...]
-No te acucies, Juana, por saber todo esto tan apriesa; basta que te digo verdad, y cose la boca. Sólo te sabré decir, así de paso, que no hay cosa más gustosa en el mundo que ser un hombre honrado escudero de un caballero andante buscador de aventuras. Bien es verdad que las más que se hallan no salen tan a gusto como el hombre querría, porque de ciento que se encuentran, las noventa y nueve suelen salir aviesas y torcidas. Sélo yo de expiriencia, porque de algunas he salido manteado, y de otras molido; pero, con todo eso, es linda cosa esperar los sucesos atravesando montes, escudriñando selvas, pisando peñas, visitando castillos, alojando en ventas a toda discreción, sin pagar ofrecido sea al diablo, el maravedí.
[El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, cap. LII]
Estamos en último capítulo de la primera parte, Don Quijote y Sancho vuelven a la aldea con el Cura y el Barbero. Sancho conversa con Teresa Panza, su mujer, acerca del oficio escuderil y de sus supuestos beneficios y recompensas. Estamos ante uno de los ejemplos de lo que se conoce como la “quijotización” de Sancho. La esperanza que muestra el fiel escudero, su fe, es el germen de la segunda parte. Ese germen ha sido inoculado al lector, estamos también ante la “quijotización” del lector.
“La h, que en otro tiempo fue aspirada, carece hoy de valor fonológico y no es más que un signo ortográfico ocioso, mantenido por una tradición respetable.”
Un álter ego brasileño de nuestro tristemente célebre juez Ferrín declara en una sentencia: “el fútbol es un juego viril, no homosexual”, para después añadir, pásmense, que un atleta de esa tendencia sexual debería abandonar las canchas o montar un equipo aparte.
Más perlas del togado brasilero (alguien debería decirle que desayunar pacharán con churros no es la mejor idea si se quiere empezar el día con buen pie):
“Quien recuerda la Copa del Mundo de 1970 jamás concebiría un ídolo suyo homosexual.”
“No es que un homosexual no pueda jugar al balompié, que juegue si quiere, pero que forme su equipo e inicie una federación.”
El juez se muestra receloso ante la posibilidad de que se acepten atletas homosexuales en las canchas, porque “si la moda pega”, declara, pronto habría un “sistema de cuotas”.
P.D. Nota mental: para ser juez en Brasil uno debe haberse leído la constitución ¿no? Me refiero a la brasileña:
TÍTULO I
DE LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
CAPÍTULO I
DE LOS DERECHOS Y DEBERES INDIVIDUALES Y COLECTIVOS
Art. 3. Constituyen objetivos fundamentales de la República Federal de Brasil:
[...]
IV Promover el bien de todos, sin prejuicios de origen, raza, sexo, color edad o cualesquiera otras formas de discriminación.
En este momento está usted visitando los archivos del blog para Agosto 2007.
Panóptico, ca.
(De pan- y el gr. ὀπτικός, óptico).
1. adj. Dicho de un edificio: Construido de modo que toda su parte interior se pueda ver desde un solo punto. U. t. c. s. m.
[más...].